miércoles, septiembre 26, 2007

Piñata N.27: Consideraciones Vitales II

Título: Sobre las Causas de la Infelicidad.
Música: High Times, Jamiroquai


Ésta serie comienza en la Piñata N.25.

Nos habíamos quedado en que quizás lo único que tenemos todos los seres humanos en común (aparte de nuestro ADN), es que todos deseamos ser felices, y habíamos concluído entonces que buscar la felicidad en la vida tiene sentido, que quizás es lo único que tenga sentido, ya con eso ya tenemos para ocuparnos la vida entera.

Pasemos entonces al cómo y por qué de esta felicidad. Decíamos que todos deseamos la felicidad, y paradójicamente he ahí el problema... el deseo.

Platón decía: "El amor es deseo, y EL DESEO ES FALTA" (no ne el sentido de 'error' sino en el sentido de 'falta de algo'). Por eso según Platón no podemos nunca tener lo que amamos, de ahí sale el término popular 'amor platónico' para referirse a aquel que ama a quien no puede tener, lo triste es que para Platón todo amor era así. Una cosa parece cierta sin embargo, que el deseo es falta. Todos deseamos lo que no tenemos, ¿cierto? en eso mismo consiste el deseo, y una vez que tenemos el objeto deseado, el deseo deja de ser tal.

Ahora bien, podemos decir entonces que somos felices cuando tenemos lo que deseamos, tal vez no todo lo que deseamos pero por lo menos una buena parte. Esta idea se encuentra en muchos filósofos y en muchísima gente, un poco en mí y tal vez en en quien lea ésto. Somos felices cuando tenemos todo lo que deseamos, ya que cuando obtenemos lo que deseamos, el deseo se abole, y ya no hay falta.

Si reflexionamos un poco a este razonamiento encontramos rápidamente algo que no vá, seguramente alguna vez hemos estado en la situación en la que no nos falta nada, sin embargo aún así no somos feliz, o no completamente feliz, y nos preguntamos ¿por qué no soy feliz si no me falta nada para serlo?, es comprensible cuando no somos felices porque nos falta, pero y cuando no nos falta nada?.

Si seguimos el razonamiento caemos en que: la felicidad es tener lo que deseamos. Aquí está la 'trampa', si ser felices es tener lo que deseamos, pero al obtener lo que de deseamos dejamos de desearlo, y ser felices no es obtener lo que deseábamos, es obtener lo que deseamos, pero si tenemos lo que deseamos ya no lo deseamos, entonces quiere decir que nunca podríamos ser felices. Si pensamos en algo que deseábamos, digamos una buena nota en un exámen o un iPod o lo que sea, cuando lo obtenemos es la felicidad en persona... por unas horas, días quizás, y luego se esfuma, porque ya no desemos el iPod que ya tenemos, o la buena nota que ya sacamos, ya no los deseamos por ende ya no nos hacen feliz, y qué hacemos? desear otra cosa, y así.

A este sentimiento que nos llega pasada la corta felicidad que sigue la obtención de lo deseado, Schopenhauer (y seguramente muchos otros) identificó como 'el aburrimiento', como el niño que quería tanto su bicicleta, que cuando la tiene no se baja más por unos días, poco a poco se va 'aburriendo' hasta que la deja a un lado y empieza a desear otra cosa. O el desempleado que desea un trabajo hasta que lo consigue, y una vez que lo consigue se aburre. Schopenhauer en su fatalismo decía "la vida oscila interminablemente entre el sufrimiento y el aburrimiento"... triste su caso, pero acaso no tiene razón? ¿Acaso no son así la mayor parte de las vidas que cruzamos?.

¿Cómo le hacemos entonces?, hay un par de escapatorias. 1. Divirtámonos! la vida es una desgracia así que mejor nos divertiremos, nos olvidaremos, ¡chuparemos! finjamos ser felices y finjamos que no vamos a morir y que no nos preocupa... (bien sabemos bien que es difícil ser feliz cuando uno finge). 2. No importa que no seamos felices cuando obtenemos algo, si nos conseguimos un 'objetivo mayor' hacia el cuál avanzar, y cuando alcanzamos éste hacemos lo mismo, así siempre avanzamos hacia algo "más grande"... cuántos vivimos así, de deseo en deseo sin jamás conseguir realmente nada más que vacíos más y más grandes. 3. No importa que en esta vida no sea feliz, cuando me muera me voy al cielo y ahí todos son felices y andan desnudos, perfecto, pero para eso se necesita tener fé, y la fé no es racional, no se explica y aquí estamos tratando justamente de explicarnos las cosas, la fé te salvará dicen algunos, perfecto, yo me concentro sin embargo en ser feliz en ésta vida porque no tengo fé.

Cómo tvemos hagamos lo que hagamos aún no nos hemos liberado del deseo, de la esperanza, por ende es poco probable que podamos ser felices. El deseo nos hace infelices porque no podemos tener lo que deseamos... "cómo quisiera que ... cómo quisiera... cómo quisiera..." ese para mí es el ejemplo más claro de infelicidad.

martes, septiembre 04, 2007

Piñata N.26: Llamado a los Ateos

Título: El Silencio de los Ateos es una Complicidad con las Mentiras de las Religiones.
Música: The Way Up, Pat Metheny


Cuando se trata de política, o de cultura general, o de casi cualquier tema, nos indigna que la gente mienta y trate de engañar al incauto, nos indigna que nos mientan en la cara. Cuando se habla de religión sin embargo, salen todos los tabús disfrazados de tolerancia religiosa, y permitimos que la gente que proclama y defiende mentiras, diga lo que mejor le parece, que mientan, engañen y amenacen a los incautos y a los pocos cautos, incluso a nosotros mismos.

¿Cuándo se ha visto a un ateo montado en un banco en la calle agrediendo a los pasantes con sus convicciones anti-religiosas?, estoy seguro que ésto no sería tolerado, y con razón, pero ¿Por qué habríamos de tolerar que algún fanático de alguna secta o religión oficial nos agreda con algo que no le incumbe más que al él mismo?. Si ha decidido creer una mentira, pues ésto no involucra a nadie más que a él, y es libre de hacerlo, pero ¿por qué debería también ser libre de decir lo que le venga en gana sin ningún tipo de oposición?. En un estado libre todos tienen derecho a decir lo más les parezca, estoy de acuerdo, pero también estoy de acuerdo en que todos asuman las consecuencias de sus actos. Que los mentirosos asuman las consecuencias de mentirle en la cara a la gente y que asuman la oposición de quienes no nos gusta que nos mientan.

Basta ya de religiosos defendiendo sus delirios 'racionalmente'. No hay nada racional en el acto de 'creer', no hay razones para tener fé. En temas racionales y discusiones no metafísicas las religiones y quienes las pregonan no tienen nada que hacer. En discusiones sobre las ciencias las religiones no tienen nada que hacer más que observar en silencio y sentir cómo se derriten sus pies de arcilla, y quienes hacen que la raza humana avance no tienen por qué soportar a quienes los calumnian, a los que pregonan la muerte en lugar de la vida.

¿Por qué les llamo mentiras?, mentirosos?. Porque no hay ningún argumento racional que soporte sus causas, si no hay pruebas, no hay verdades. Y que no me vengan con que "no puedes probar que dios NO existe", tampoco puedo probar que no hay una papa frita girando alrededor de saturno, como tampoco puedo probar que no existe la 8va dimensión...ad infinitum, y es justamente por eso que no las tomo en cuenta. Solo cuenta lo que sí existe, el resto es cuestión de fé, y la fé en una mente racional no tiene cabida. Este es un llamado a todos quienes no creen, a no dejarse apabullar, a no permitir que se nos mienta descaradamente y no permitir que se digan mentiras a los incautos en frente nuestro, la fé es enemiga de la evolución, ya se ha hecho demasiado daño.